sábado 21 de noviembre de 2009

XXIV ANIVERSARIO DE SACERDOCIO

HOY 21 DE NOVIEMBRE, CELEBRAMOS CON PROFUNDA ALEGRÍA COMO COMUNIDAD RELIGIOSA, UN NUEVO ANIVERSARIO DE ORDENACIÓN SACERDOTAL DE NUESTRO PADRE FUNDADOR EL PADRE AGUSTÍN ROSA DJ
EL PADRE AGUSTÍN ROSA, RECIBIÓ EL ORDEN SAGRADO EL 21 DE NOVIEMBRE DE 1985 EN LA CATEDRAL BASILICA DE SALTA DE MANOS DEL ENTONCES ARZOBISPO DE SALTA, MONS. JULIO MOISES BLANCHOUD.
NUESTRO PADRE FUNDADOR VIVE SU VIDA ENTREGADA A DIOS DE MANERA INCONDICIONAL. ESE PROFUNDO AMOR A JESÚS FUE EL QUE LO LLEVO A FUNDAR LA FAMILIA DE LOS DISCÍPULOS DE JESÚS DE SAN JUAN BAUTISTA QUE ESTA COMPUESTA POR:
  • Instituto Religioso Clerical Hermanos Discípulos de Jesús de san Juan Bautista
  • Instituto Religioso Hermanas Discípulas de Jesús de san Juan Bautista
  • Asociación de Laicos "Ain Karem" Orden Tercera del Instituto

HOY LA GRAN FAMILIA DE LOS HERMANOS Y HERMANAS DISCÍPULOS DE JESÚS DE SAN JUAN BAUTISTA ESTA PRESENTE EN ARGENTINA,CHILE Y MÉXICO. LOS HERMANOS DISCÍPULOS DE JESÚS VIVEN CON ALEGRÍA LAS ENSEÑANZAS DEL PADRE FUNDADOR QUE CON SU VIDA Y SU ENTREGA SILENCIOSA NOS ENSEÑA A AMAR A JESÚS MAESTRO Y A LLEVARLO PARA QUE TODOS RECONOZCAN A JESÚS COMO ÚNICO MAESTRO Y SEÑOR DE SUS VIDAS.

"SIEMPRE FUISTE UN FIEL HIJO DE LA IGLESIA"
(Mons. Mario Antonio Cargnello; Arzobispo de Salta; 26 de Junio de 2009)
Manchado, triste y sólo, alejado de mi Dios, humillado en mi orgullo, en tinieblas caminé. Mal herido en el suelo, sangrando y sufriendo. Tú me recogiste y me llevaste a El , y me llevaste a El.
Buen Samaritano, Sacerdote eres amigo, quien me lleva de la mano a los brazos del Amor.
Eres hospedero, eres Padre, eres amigo, lo que gastes de más, Él con creces te lo pagará.
Limpiaste mis heridas, curaste mi dolor,Vistiendo ropas nuevas, me diste nuevo ardor. Y así yo puedo ver los ojos de mi Amor, pues tú me has ayudado a redescubrir el sol.
PADRE AGUSTÍN, MUCHAS GRACIAS POR SU SI.
MUCHAS GRACIAS POR MOSTRARNOS EL AMOR DE DIOS.
GRACIAS POR SU SI DE CADA DÍA QUE SOSTIENE ESTA GRAN OBRA.
PADRE QUE EL SEÑOR LO BENDIGA DE MANERA ABUNDANTE Y QUE MARÍA MADRE DE LOS DISCÍPULOS LO CUBRA CON SU MANTO DE MADRE.
FELIZ ANIVERSARIO...!!!
SUS HIJOS E HIJAS DISCÍPULOS DE JESÚS
PATAGONIA AUSTRAL- ARGENTINA

viernes 20 de noviembre de 2009

POR ÈL, CON ÈL Y EN ÈL...

“Por Él, con Él y en Él, a ti, Dios Padre omnipotente en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos”.
Con estas solemnes palabras concluye el sacerdote en la celebración de la Eucaristía las oraciones que tienen como punto central el acontecimiento lleno de misterio de la Transubstanciación. Al mismo tiempo se resume allí de la manera más concisa lo que es la oración de la Iglesia: Gloria y honor del Dios Uno y Trino por, con y en Cristo. Aun cuando estas palabras estén dirigidas al Padre, es de notar que no hay una glorificación al Padre que no sea al mismo tiempo glorificación del Hijo y del Espíritu Santo.
La doxología proclama la gloria que el Padre comparte con el Hijo y ambos con el Espíritu Santo por todos los siglos de los siglos. Toda alabanza dirigida a Dios acontece por, con y en Cristo. Por Él, porque la humanidad tiene acceso al Padre sólo por Cristo y porque su ser humano-divino y su obra de salvación representan la glorificación más perfecta del Padre.
Con Él, porque cada oración auténtica es el fruto de la unión con Cristo y al mismo tiempo un refuerzo de esa unión; además porque cada alabanza del Hijo es una alabanza del Padre y viceversa. En Él, porque Cristo mismo es la Iglesia orante y cada orante en particular un miembro vivo de su Cuerpo Místico y, además, porque el Padre está en el Hijo y en el Hijo se hace visible el resplandor y la gloria del Padre.
El sentido doble del “por”, “con” y “en” se transforma de esa manera en la expresión del carácter mediador del Verbo Encarnado. Así podemos decir que la oración de la Iglesia es la oración del Cristo viviente y encuentra su modelo original en la oración de Cristo durante su vida terrena”.
(Edith Stein, La oración de la Iglesia)

domingo 15 de noviembre de 2009

REFLEXIONES SOBRE EL SACERDOCIO II

"Ustedes le llaman Maestro y Señor y tienen razón porque lo es...
Vayan y laven los pies, alimenten, perdonen, alivien,
reconforten a sus hermanos;
si algo gastan de mas, a su regreso El se los pagara.
Hagan lo mismo que EL hizo con ustedes"
P. Agustín dj

sábado 14 de noviembre de 2009

REFLEXIONES SOBRE EL SACERDOCIO I

“El sacerdote es la estampa exacta de Jesucristo, su silueta inconfundible es Jesucristo, que continúa viviendo en el mundo merced al ministerio que le presta el sacerdote. En el altar es Cristo que habla por su sacerdote y reitera su sacrificio del Calvario. En el púlpito es Cristo, porque no pude predicar más doctrina que la suya. Cristo es en el confesionario. Cristo es quien bautiza, quien visita al enfermo, quien consuela al afligido, quien con el corazón y las manos rebosantes de gracias acude a todas partes, a la ciudad, a la aldea, al pobre y al rico, al sabio y al ignorante, para realizar la aspiración suprema de llevar la redención a todos los rincones de la vida humana y elevarlo todo a Dios.
Porque todos necesitamos continua redención. Lo necesita el niño cuando en su impotencia recibe de él el agua bautismal, blancura de inocencia, reverbero de gracia infusa; lo necesita el pecado, cuando se postra bañado en lágrimas, a sus pies, para oír las palabras consoladoras que, al impulso de la cruz trazada en el aire sobre su frente, lleva la paz a su conciencia por el perdón de los pecados; lo necesita el joven, para que bendiga los amores humanos o consagre los amores divinos, que han de llevarle al matrimonio, o al claustro; lo necesita el viandante, que día tras día, para no desfallecer y caminar con paso firme hasta llegar a los collados de la luz eterna, ha de recibir de sus manos el Pan de los ángeles y el Vino de la fortaleza; lo necesita el enfermo, para pedirle y obtener de él el salvoconducto que le franquee las puertas del cielo; lo necesita hasta el cadáver que desde el fondo del sepulcro, donde esperar el alborear de la resurrección, suspira por las preces, los responsos y el agua lustral del sacerdote…”
Siervo de Dios Mons. Francisco Blanco Nájera

viernes 13 de noviembre de 2009

LA LUZ DE LA SANTIDAD

La santidad tiene por templo el corazón, pero no puede estar en­cerrada en él, ni debe permanecer escondida en aquel asilo, donde sólo Dios la verá, y será testigo de sus obras. Es menester que se manifieste. Pídelo el orden de las cosas, según el cual nuestros hechos y nuestras palabras son trasunto fiel de los sentimientos del corazón. «Ex abundantia cordis...» Pídelo también la obligación, que a todo cristiano incumbe, de glorificar a Dios con sus actos y de edificar al prójimo con su ejemplo. «Sic luceat lux...» Por una y otra causa la piedad del Sacerdote, que es la perfección en su corazón, ha de manifestarse por defuera, traducirse en hechos y palabras.
Esas pala­bras y esos hechos son materia de innumerables virtudes, que fuera tarea larga ir nombrando. La mansedumbre, que regula hasta el tono de la voz cuando hablamos con el prójimo; la veracidad, que nos mue­ve a decir verdad siempre; la sinceridad, que nos obliga a mostrarnos como somos; la justicia, que nos manda no quitar la fama a nadie; la caridad que nos hace suaves y dulces con todo el mundo, el reti­ro…, son otras tantas virtudes, que teniendo su raíz en el corazón, y tomando allí su savia y vida, florecen a la vista de los hombres.
BEATO MARCELO SPINOLA

jueves 12 de noviembre de 2009

ABRAZAR EL CIELO

Los hermanos discípulos de Jesús, por medio de la profesión de los consejos evangélicos "...abrazarán establemente la vida fraterna." Art 1.

"En nuestra espiritualidad, abrazar la vida fraterna es abrazar el cielo." P. Agustín DJ

miércoles 11 de noviembre de 2009

JESUS FUEGO DE AMOR

Oh Jesús, tu sagrario es una hoguera, y tú el fuego: -fuego que ilumina a los ciegos: “Yo soy la luz del mundo”. -fuego que calienta a los tibios: “He venido a traer fuego a la tierra y ¿qué quiero sino que arda?”. -fuego que reanima a los muertos, como el sol a las plantas: “Yo soy la vida”. -fuego que alegra a los tristes, como la aurora a la mañana: “Gloria a Dios en las alturas y paz a los hombres que ama el Señor”. “Os traigo una nueva de gran gozo”. -fuego que da energía como la electricidad que mueve las grandes fábricas: “Sin mí ni podéis hacer nada”. -fuego que purifica a los manchados como el fuego purifica en el crisol el oro: “Lo quiero, sé limpio”.
Fuente: Cien visitas a Jesús Sacramentado de Saturnino Junquera, S.J.